El ejército sirio refuerza sus contingentes frente a los kurdos
El ejército sirio concentró refuerzos este martes en el noreste del país frente a las fuerzas kurdas, que se están movilizando después de que las negociaciones entre ambas partes se saldaran con un fracaso.
El presidente sirio, el islamista Ahmed al Sharaa, y el jefe kurdo Mazlum Abid debían cerrar el lunes un acuerdo para integrar a las instituciones civiles y militares kurdas dentro del Estado sirio. Pero al final se despidieron sin firmar ningún pacto.
"Las negociaciones (...) se vinieron abajo totalmente", afirmó el martes a la AFP Abdel Karim Omar, representante de la administración autónoma kurda en Damasco.
Según él, "la única exigencia [de las autoridades del Estado central] es la rendición incondicional" de los kurdos, una importante minoría presente sobre todo en el noreste de Siria.
Más tarde, Elham Ahmad, otro funcionario de la administración autónoma, indicó que los kurdos están en contacto con Israel y "abiertos" a obtener apoyo de "cualquier fuente".
Los kurdos instauraron una zona autónoma en el norte y noreste de Siria durante la guerra civil (2011-2024). Durante años, lideraron las poderosas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), punta de lanza de la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico, derrotado en Siria en 2019.
Washington apoyó durante años a las FDS, pero ahora respalda a las autoridades de Damasco, que se esfuerzan en unificar el país bajo su mando.
El lunes, al día siguiente de anunciarse un alto el fuego, el ejército sirio desplegó tropas en zonas del este y del norte, principalmente en las provincias de mayoría árabe de Raqa y de Deir Ezzor, de donde las FDS se habían retirado poco antes.
Pese al alto al fuego, tres soldados murieron en enfrentamientos esporádicos, según el ejército.
Este martes, un corresponsal de la AFP en Raqa observó un importante convoy blindado del ejército dirigiéndose hacia el bastión kurdo de Hasaké, en la zona autónoma.
En respuesta, las FDS llamaron a los "jóvenes kurdos, hombres y mujeres", de Siria y del extranjero, a "unirse a las filas de la resistencia".
Cientos de civiles armados bajaron a las calles, armados, en la zona autónoma.
"Apoyamos a nuestros hijos para que defiendan nuestras ciudades", declaró en Hasaké Hasina Hammo, una mujer de 55 años, kalásnikov en mano.
Los kurdos son un pueblo sin Estado propio, repartidos por Siria, Turquía, Irak e Irán.
Los movimientos y partidos kurdos de Turquía manifestaron su solidaridad el martes. En el Kurdistán iraquí, un centenar de kurdos viajaron en autocar hacia la frontera para intentar llegar a Hasaké. "Voy a apoyar a mis camaradas", afirmó Nuredin Omar, de 26 años, a la AFP.
G.Werner--NRZ