China dice que la guerra en Oriente Medio "nunca debería haber ocurrido"
El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, aseguró este domingo que la guerra en Oriente Medio "nunca debería haber ocurrido" y rechazó volver a la "ley de la selva".
"Ante un Oriente Medio sumido en las llamas de la guerra, lo que quiero decir es que se trata de una guerra que nunca debería haber ocurrido y que no beneficia a ninguna de las partes", dijo Wang en una conferencia de prensa en Pekín.
"El mundo no puede volver a la ley de la selva", añadió.
El canciller también defendió que su país y Estados Unidos deben esforzarse por mantener bajo control las "disputas existentes", ante la visita del presidente Donald Trump que se espera en abril.
"Este año es sin duda un año importante para las relaciones entre China y Estados Unidos", que ahora deben "prepararse minuciosamente, crear un entorno propicio, controlar las disputas existentes y eliminar cualquier interferencia innecesaria", pidió Wang.
Al mismo tiempo, sin embargo, advirtió que las relaciones entre Pekín y Rusia son "inquebrantables".
Los europeos y los países que apoyan a Ucrania presionan a China para que utilice sus estrechas relaciones con Moscú para que ponga fin a la guerra, y suelen criticar que importe hidrocarburos rusos y que suministre a Rusia equipos con aplicaciones tanto civiles como militares.
Pekín niega jugar ningún papel en el conflicto y pide que se resuelva.
"Levantar murallas y barreras solo lleva al aislamiento. Aplaudimos que nuestros amigos europeos salgan del reducto del proteccionismo y vengan al gimnasio que es el mercado chino, para reforzar sus músculos y aumentar su competitividad", apuntó.
Las relaciones comerciales entre la UE y China se tensaron en los últimos años, con los europeos acusando a Pekín de prácticas desleales y los chinos, denunciando las restricciones de acceso al mercado europeo.
El canciller también se pronunció sobre Taiwán, una isla con un gobierno democrático que China considera parte de su territorio y que incluso está dispuesta a retomar por la fuerza.
"Nunca hubo, no hay ni habrá ninguna posibilidad de que [Taiwán] se convierta en un país", señaló Wang, al recordar que la pertenencia de la isla a China es una "línea roja que no hay que cruzar".
M.Bauer--NRZ